TELEMEDICINA EN COLOMBIA


Referirse a las tendencias de telemedicina en un país como Colombia no es fácil, debido a dos factores, uno negativo y otro positivo. El negativo radica especialmente en que en general se han realizado más experimentos en el área que, montajes ortodoxos de sistemas de telemedicina realmente funcionales. Sin el ánimo de ofender emprendimiento anteriores, se deben mencionar de forma cronológica verdades palpables ocurridas en diferentes zonas del país.




En un principio se buscó cubrir una necesidad evidente de atención médica especializada en los Llanos Orientales, la cual quedó truncada desde la misma gestación del sistema, y no debido a falta de entusiasmo por una serie de académicos con buenas intenciones.
Su fracaso se debió exclusivamente a ausencia de apoyo económico estatal, lo cual después de un esfuerzo monumental por parte de los primeros, ocasionó que la implementación, que si bien no cumplía con los cánones internacionales, quedara a la deriva dejando tecnología prácticamente abandonada, que en su momento paliaba en algo la atención médica en zonas realmente vulnerables.
De otra parte, un departamento de Colombia, de una gran extensión geográfica, donde se instaló por parte del Estado un sistema de telemedicina en 29 hospitales municipales hace 12 años, con ocho servicios especializados, equipos y software biomédico que cumplían con los cánones internacionales, luego de tres años de un exitoso funcionamiento terminó completamente abandonado gracias a la desidia y la corrupción.

En consecuencia, un sistema de telemedicina que en encuestas realizadas por una de las firmas de consultoría más respetables de Colombia, reflejó una satisfacción del 97 % por parte de los pacientes con la atención de 10 especialidades médicas, terminó labores en 24 meses.
Otras empresas privadas y públicas de salud, responsables de la atención de pacientes afiliados al sistema de salud colombiano, se han dado a la tarea de intentar montar y poner en funcionamiento sistemas de telemedicina empíricos, sin cumplir en lo más mínimo con estándares de atención éticos, biomédicos y tecnológicos, rayando en algunas ocasiones con una irresponsabilidad total.
Son muy pocas, tal vez dos y de hecho privadas, las empresas del sector salud en Colombia que realmente actúan frente a los pacientes de forma ética y responsable, cuando de telemedicina se trata. Lo desafortunado del caso para los pacientes, es que estas compañías están focalizadas básicamente en tele-radiología, aunque cumplen a cabalidad con las normas internacionales y su equipo humano de radiólogos es de primera línea.


Comentarios

  1. Compañero revisando tu blog he visto que has realizo una buena indagación a la tele medicina en sus diferentes sistemas en Colombia para la los diferentes sectores en la medicina y en su especialidad .

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